Tenemos una vida comunitaria intensa, donde la amistad que se vive entre cada una de las fraternas es un tesoro que nos permite ser fieles y generosas en nuestra respuesta al Plan de Dios.

Nuestras comunidades buscan ser signo de la esperanza para el mundo y espacio de encuentro donde se pueda vivir la exigencia del amor y la alegría que viene de la presencia del Señor Jesús en medio de nosotras.
 
   
 

Creemos firmemente que viviendo nuestra vocación con fidelidad y entrega cooperamos activamente en la forja de una cultura de vida en donde el ser humano pueda vivir el amor, la libertad autentica y la esperanza como una realidad que nos impulse a querer alcanzar la eternidad.
La vida en comunidad es fundamental para nuestra vocación. Tenemos muchos espacios en los que se expresa esta vida comunitaria: momentos fuertes de oración en comunidad, tratamos de estar juntas para la mayor parte de nuestras comidas buscando que ellas sean un momento privilegiado de encuentro; también tenemos actividades comunitarias al terminar cada día, como debates, video forums, entretenimiento, espacios culturales, etc. Tenemos un retiro comunitario cada dos semanas, y realizamos paseos y salidas en comunidad a diferentes lugares que nos permitan gozar de la belleza natural.